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41° Aniversario De La
Reconquista Patriótica De Malvinas
De Manos Del Usurpador Británico

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ACTO - 2 de abril de 2023 Cenotafio Plaza San Martín, Retiro, CABA, 11:30 hs

El 2 de abril de 2023 se cumplen 41 años de la de recuperación de nuestras islas Malvinas usurpadas por el colonialismo imperialista inglés.

Como todos los años concurriremos al Cenotafio a homenajear a nuestros héroes y mártires y a juramentar no claudicar en la exigencia de devolución de lo que es nuestro, a defender la integridad territorial de Argentina y a no ceder a las presiones y acciones psicológicas y políticas de la desmalvinización promovidas por los británicos, que comenzó en el último turno dictatorial y continúa hasta nuestros días.

Como escribió el Almirante Carlos Büsser en su libro “Malvinas conflicto vigente”:

“La Argentina jamás firmó un papel donde se reconozca el más mínimo derecho sobre las islas en cuestión. Pero a partir de 1989 (Acuerdos de Madrid), el gobierno de Londres logró en su favor casi los mismos resultados que hubiera obtenido de un tratado que reconociera sus derechos. Nunca, hasta ese año, la Argentina había hecho una sola concesión a la posición británica por la disputa de soberanía” … “Luego de 1989 se habla de mejora en las relaciones internacionales. Se han reanudado las relaciones consulares y luego las diplomáticas. Se comercia sin restricciones aparentes, pero persisten varias impuestas por Gran Bretaña. Hay intercambios culturales, de estudios pesqueros, hasta buenas relaciones entre las fuerzas armadas. Sin embargo, continúa la actitud británica de oposición a cualquier reequipamiento militar por parte de nuestro país, porque el gobierno de Londres sabe bien que no puede esperar la conformidad argentina mientras subsista la usurpación. Sabe que en nuestro país podrá haber circunstancialmente gobiernos débiles, equivocados y, hasta en el extremo, alguno donde haya funcionarios que traicionen los intereses argentinos. Pero sabe también que, si no nos devuelve las islas, alguna vez aparecerá un gobierno que actúe vigorosamente en consecuencia con nuestras reclamaciones. Y sabe que ese día se enfrentará, inexorablemente, con una delicada situación internacional. Por eso quieren una Argentina incapaz de reaccionar.”

Las palabras del Almirante Büsser no han perdido vigencia en lo que respecta a los Acuerdos de Madrid y Londres (1989-1990) -largamente denunciados por el Dr. Julio C. González en su libro “Los Tratados de Paz por la Guerra de Malvinas: Desocupación y hambre para los argentinos”- siguen vigentes y continúan siendo el marco regulatorio de las relaciones militares, económicas y diplomáticas que usa la potencia ocupante contra los derechos soberanos de nuestro país.

El ministro de Relaciones Exteriores en una reunión del Grupo “G-20”, anunció el fin de los Acuerdos Malcorra-Duncan y Foradori-Duncan (2016), y transmitió esta decisión a funcionarios británicos presentes en dicha reunión. Con anterioridad, el gobierno canceló el vuelo Brasil- Córdoba-Malvinas y el Entendimiento de cooperación científica en la Antártida que habían sido acordado en la gestión anterior y desestimó otros Acuerdos que afectaban los intereses soberanos argentinos. Estas medidas son positivas y así se debe reconocer. Al tiempo que se debe exigir que deben quedar sin efectos todas las políticas que formaban parte de ese Pacto.

La recuperación del 2 de abril de 1982 significó el fin de la usurpación inglesa que comenzó en 1833. Se trató de una victoria argentina basada en la razón y la justicia de su causa. Una nueva ocupación británica comenzó el 14 de junio de 1982.

Reafirmamos que:

1º) La Causa de Malvinas es una causa justa. Se trata del reclamo argentino por una parte de su territorio ocupado por una potencia colonialista, tal cual se reconoció en las Resoluciones 1514/60 y 2065/65 de las Naciones Unidas. Es decir, la lucha por nuestra soberanía en Malvinas es parte de la lucha contra el colonialismo, que es crimen de lesa humanidad.

2º) La guerra de Malvinas fue una guerra justa. La guerra de cualquier país oprimido contra un país opresor, independientemente de quien la inicie, los motivos y de quienes sean los gobernantes del país oprimido y del opresor, es una guerra justa. Por eso la guerra por la Recuperación de nuestros territorios ocupados por Inglaterra es justa para los argentinos y, conviene aclararlo, no hay argumentos ni subterfugios legales o políticos que justifiquen y hagan justa para los ingleses la agresión contra los argentinos.

3º) La Causa de Malvinas e Islas del Atlántico Sur es inclaudicable.

No sólo por los argumentos anteriores, por los derechos que nos asisten, por sus riquezas y porque hay una cláusula constitucional que lo establece.

No sólo porque, como se ha visto reiteradas veces, los ingleses aspiran siempre a más y ejercen soberanía sobre parte de nuestra plataforma continental que esperan extender y proyectar también a la Antártida.

No sólo porque, como vemos en la actualidad, explotan nuestras riquezas en la zona y avanzan en el intento de explotar nuestro petróleo.

Es inclaudicable porque sería un peligro para un proyecto nacional de Argentina Independiente de toda dominación extranjera, que las Malvinas continúen en poder inglés o de cualquier otra potencia o combinación entre ellas. Porque esas Malvinas, artilladas por el enemigo, son una fuente permanente de agresiones militares contra una Argentina soberana.

En Malvinas colonizada está la Base extranjera más grande de América Latina. Se trata de la Base de Monte Agradable (Mount Pleasant) con 1.500 soldados, armamento moderno y aviones de guerra. A esto debe agregarse la intención inglesa de construir un puerto de aguas profundas al noreste de Puerto Argentino. Ese nuevo puerto constituiría para los británicos el puente entre Malvinas y la base antártica Rothera (estación de investigación del Reino Unido en la isla Adelaida frente a la península Antártica). El Aeródromo de Rothera es uno de los tres de la Antártida que tiene pista de grava, los otros dos son Marambio de Argentina y Marsh Martin de Chile.

La usurpación de Malvinas es el núcleo de avance sobre porciones crecientes de nuestro patrimonio nacional y el control estratégico militar del Atlántico Sur y la confluencia de este océano con el Pacífico.

Y lo anterior es particularmente cierto, en momentos en que se agudizan los factores de disputa económica y militar entre las potencias. El Papa Francisco afirmó, el 31 de agosto de 2022, que “Hoy estamos viviendo la tercera", (guerra) y volvió a considerar a la guerra mundial como un conflicto que se produce "por partes o etapas".

En efecto, existe una Argentina marítima y fluvial, con escaso o nulo dominio argentino que va desde el Paraná, que viene del corazón del Mato Grosso (la mal llamada “Hidrovía” que desemboca en Montevideo), los mares de legítima posesión argentina, la confluencia de los dos océanos y la proyección antártica.

Los territorios que compromete la ocupación colonial son:

1.639.900 Km2 invadidos directamente, 1.430.367 Km2 en disputa por la Plataforma Continental, 965.597 Km2 de territorio del Sector Antártico al que Inglaterra le impuso el nombre de “Territorios de la Reina Isabel”.

Un total de 4.035.864 Km2. Si comparamos con la Argentina Continental que tiene 2.791.820 Km2, la ocupación inglesa controla o proyecta controlar un área que casi la duplica. O sea, la ocupación inglesa implica dos tercios del área de soberanía argentina posible. Todo lo anterior, sin considerar las riquezas rapiñadas y a rapiñar.

Sin duda, el conflicto colonial más grande del mundo.

A lo anterior deben agregarse los peligros de fraccionamiento de la Argentina Continental: las propuestas de secesión de Mendoza y Córdoba, los latifundios del inglés Lewis en Lago Escondido y en la costa del paralelo 42, y su aeropuerto que permiten el apoyo logístico a los usurpadores ingleses en Malvinas (o el aterrizaje de aviones de gran porte como los que utiliza la OTAN para ocupar nuestro territorio), y la concesión a dos empresas de Australia (miembro de la Mancomunidad Británica de Naciones), por 50 años, de 625 mil hectáreas, en la zona intermedia entre los latifundios de Lewis. También los planes de explotación petrolera frente a las costas de Mar del Plata introduciendo en la zona a la empresa Shell y Equinor, la base china en Neuquén, el posible puerto de aguas profundas chino en Tierra del Fuego, la planeada base de EEUU en la Triple Frontera y la presencia de su Flota en el Atlántico Sur. Y los planes de compras de tierras en Argentina por el Jeque de Qatar (enclave pro inglés tomado como modelo por un ex presidente).

El Dr. Adolfo Silenzi de Stagni, insigne luchador contra la entrega del Petróleo argentino, defensor de las ideas y actos del General Enrique Mosconi y de la Recuperación de Malvinas en 1982, escribió en su libro Las Malvinas y el petróleo- Volumen 2:

“Estoy convencido que la derrota militar no debe, de ninguna manera, invalidar la lucha contra el colonialismo iniciada el 2 de abril”.

Firme opositor a lo que hoy llamamos desmalvinización decía:

“Son muchos los que desean cubrir con un manto de olvido y de silencio lo acontecido entre el 2 de abril y el 14 de junio.” (...) “Es evidente que, en estos momentos hay un enfrentamiento ético e ideológico sobre el camino que debe seguir la Argentina: Llevar la empresa de la reconquista del 2 de abril hasta sus últimas consecuencias, o llevar la rendición del 14 de junio hasta sus últimas consecuencias.”.

La Cuestión Malvinas es una causa nacional que deben levantar todos los patriotas, los demócratas, los luchadores del pueblo y los soldados de la Patria Independiente; parte de la inclaudicable causa de la Independencia Argentina y de la Soberanía del Pueblo.

Es necesaria la unidad patriótica, democrática y popular, para sostener una huella de Argentina Independiente de toda dominación extranjera, como dice el Acta de nuestra Independencia del 9 de julio de 1816.

Convocantes

VGM Mayor [R] Jorge Manuel Vizoso Posse, VGM Juan Marcos Soperez, VGM José Parada, VGM Santiago Tettamanzi, VGM Lorenzo Rodríguez, VGM Antonio "Tony" Zelaya, VGM Guillermo Montes, VGM Pedro Alvarez, Virginia del Valle Martínez de Philippeaux, Dr. Horacio Micucci, Dr. Néstor Forero, Dr. Manuel Márquez, Miguel Galván, Dr. Humberto Marioni, Dr. José Avilés Salinas, Marcos Parga, Pedro Larraggione, Carlos Ríos, Emilio Román, Bioingeniero Dr. Fernando Sassetti, Eduardo Mariano Lualdi, Salvador Averza, Ana de Freijo, Dr. César Augusto Lerena, Lic. César José Eguaburo, Dra. Cecilia Miguel, Dr. Luis Asís Damasco, Dr. Roberto Galíndez, Héctor Vaisinger, Oscar Gascó, Cristian Heger, Dr. Darío Lagos, Carlos Ceballos, Arq. Carlos Solís, Jorge Gómez, Juan Musi. Silvia Mahmoud, Dra. Laura Suárez Nassif, Emilio Mustafá, Josefina Racedo, Ramón Rubén López, Dr. Jorge Luis Pellegrini, Dra. Isabel Requejo, Hugo César Orellana, Daniel Lagos, Miguel Ángel Ríos, Daniel Pedro, Rodolfo Barrese, Dr. Ernesto Serrano, Lic. Pablo Felizia, Daniel Parcero, Dr. Damián Descalzo, Dr. Luis Migo, René Araoz, M.V. Juan Manuel Lux, Carlos Mariano Poo, Diego Jongeward de Boer, Maria Vaisinger, Lic. Gustavo Luis Breide Obeid, Lic. Horacio Elsinger, Prof. Gabriela del Corro Lugones, Rolando Miranday, Ing. Eduardo López, Ing. Osvaldo Heredia, Juan Carlos Cena, Elena Luz González Bazán de Cena, Ricardo Fierro, Lic. Cristina Solís, Cecilia Galíndez, Emir Gerban, Bernardo Galíndez, Lic. Graciela Spelzini, Prof. Lucila Galíndez, Raúl Guajardo, Ing. Ricardo Goyeneche, Diplm. Carlos Rodríguez

Foro Argentino de la Deuda Externa, Regional Mar del Plata, Foro Argentino de la Deuda Externa Regional Tandil, Biblioteca “Malvinas Argentinas”, Santa Clara del Mar, Provincia de Buenos Aires, Foro Patriótico Popular, CUADERNOS para el encuentro en una nueva huella argentina...